El siguiente tema es el presupuesto, que no es solamente una hoja de cálculo sino un
documento que combina actividades de planificación y de gestión,
incluyendo una lista de gastos previstos, fuentes de ingresos y el beneficio previsto.
En muchos casos, los organizadores se verán obligados a trabajar con un
presupuesto fijo. Por otro lado, es posible que se espere que el evento
alcance el punto de equilibrio o que arroje un beneficio a través de
las cuotas de inscripción, la venta de entradas, el alquiler de stands, el patrocinio, las subvenciones, la comercialización, la venta de productos,
etc. Si estás organizando un evento sin ánimo de lucro, es esencial
determinar desde el principio quiénes de los implicados van a asumir
cada capítulo de gastos.
Hablando de gastos, a menudo se pasa por alto la necesidad de contar con un seguro.
Aunque las primas son cada vez más altas, debes considerar todos los
riesgos potenciales antes de determinar qué tipo de cobertura
requerirás, además de responsabilidad civil, que es imprescindible.
Puesto que es el "propietario" quien normalmente sufraga los gastos,
es aconsejable hacerle partícipe en la planificación del presupuesto
durante todo el proceso; esto posee la ventaja añadida de mantener al
coordinador y al comité de planificación siempre al tanto de los
acontecimientos. El coordinador debe tener la responsabilidad exclusiva
del presupuesto y de autorizar los pagos, desde la planificación
preliminar hasta el cierre de cuentas; si hay demasiados implicados,
será difícil vigilar los gastos y pedir cuentas al coordinador por el
gasto total. Por regla general, el coordinador o la persona responsable
de la planificación del presupuesto debe apartar un 20% para
imprevistos.
Una tendencia importante que ha llegado para quedarse, y que es
intrínseco a la planificación presupuestaria, es la medición del retorno sobre la inversión (ROI).
Actualmente se suele exigir a los organizadores, sean externos o
internos, que justifiquen el presupu
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